

«Es el primer tratamiento que sigo hasta el final.»
Con las hidratantes «reparadoras» me pasaba siempre lo mismo: dos semanas de ilusión y abandono, porque los bultitos del cuello seguían igual de duros. Normal: se quedaban posadas encima, nunca llegaban a la queratina. Esto es distinto: un minuto por la noche, capa fina, un ligero hormigueo los primeros días, y en la segunda semana ya se notaban más blandos. Doce semanas después, el cuello está liso y ni siquiera me acuerdo de mirármelo por la mañana.
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Madrid, 58 años
Valencia, 61 años
Barcelona, 57 años
Sevilla, 55 años
Bilbao, 62 años
Zaragoza, 64 años
Málaga, 59 años
Salamanca, 66 años





















